lunes, 2 de agosto de 2010

lunes, 5 de julio de 2010

Crítica con ojos abiertos


Hay una línea de pensamiento crítico español que podríamos circunscribir a tres nombres:Quevedo, Larra y Valle-Inclán. Es éste un trazo de pensamiento que incluye objetivamente la rebeldía y que se encuentra este trazo rodeado de espejos donde se miran todos los lectores que por él pasan. Escritores de vida y obra a contracorriente, con su anarquismo literario por bandera, disidencia española de las letras. Son genios críticos cuyo pensamiento provoca cierto escándalo. Son una vez más genios literarios que examinan a la humanidad. Los grandes críticos han de estar presentes en toda comunidad humana.
El pueblo español posee saludable veneno innato de la crítica, incluso por razones de incultura, estado rudimentario de socarronería y desconfianza. Siendo la nuestra tierra de críticos, destacan por encima de todos y especialmente Quevedo, Larra y Valle.
El pueblo español se ha reido siempre del mundo, y eso está muy bien, se ha reído desde el anonimato, desde la confusa difusión de la responsabilidad. Se ríe en grupo, en masa, en multitud. El pueblo español tira la piedra y esconde la mano. Lo que caracteriza a nuestro escritores: Quevedo,Larra y Valle es que estos son nuestro raros, nuestro desarraigados. Ellos no critican desde el anonimato, sino en solitario, lejos del pueblo.
Quevedo es el primer de nuestros grandes críticos, sus espuelas de oro equivalen al chaleco de tisú de Larra y a la capa de Valle. Quevedo inicia en la literatura un estilo desfiante e insolente. No critica amparándose sino que lo hace a cuerpo limpio. Es por ello por lo que Quevedo influenció notablemente en Larra, una influencia que va más allá de los propios sueños. El estilo de Quevedo se convirtió en una defensa de los demás. Larra que pasea por un Madrid enlodado, quiere representar el progreso, la civilización, la libertad y el estilo. Su persona e indumentaria es una respuesta a la zafiedad de los madrileños. Larra sabe que él no es el salvador del pueblo, como antes lo supo Quevedo, y actuar de eso modo siendo consciente de este extremo lo hace más grande. Siempre mantuvo la tensión y eso es lo que le da grandeza a la manera que tuvo de vivir, alcanzó Larra el esfuerzo gratuito.
Tenemos a Larra en el "club de suicidas", no por su muerte puntual sino por su permanente estado de suicidio, al que contribuyó la patética situación social y amorosa que le acompañó ab initio. Su idilio con la libertad se rompe al mismo tiempo que su amor con Dolores Armijo.

viernes, 18 de junio de 2010

Coplas y rios


Recuerde el alma dormida,
alma que en mi interior se encuentra,
Avive el seso y despierte,
del onírico mundo,
contemplando,
cómo se pasa la vida,
vida pasajera y fugaz,
cómo se viene la muerte,
inexorable y silenciosa,
tan callando,
cuán presto se va el placer,
efímero y borroso,
cómo, después de acordado;
da dolor,
pues la vida es recuerdo,
cómo a nuestro parecer,
y al del poeta,
cualquier tiempo pasado
fue mejor,

martes, 1 de junio de 2010

Narciso


Uno de junio del año 88, se apagó tu bello reflejo, fuente de mitología e ingrato recuerdo. La vanidad te empujó hacia aguas más profundas, frías y cristalinas. La estela se aleja tras de tí. Vanidad ¿Narciso? Todo menos eso; quizá bondad infinita que emana de tu corazón. Recuerdo de un brasero de cisco, caliente, incandescente, viejo y bello por igual. Gracia de la antigüedad, reliquia de un viejo salón. Ceniza que descansa en ese cuenco que nos persigue; vivencias de un barco que navega sin rumbo y que la tormenta lo hace naufragar. Tu voz se hace extensible en el tiempo, timbre que resuena en nuestro interior, qué dulce y qué tierno.

viernes, 21 de mayo de 2010

Mundo Inteligible


"Quiero acceder al mundo inteligible, y si para ello he de cultivar la
ARETÉ, así lo haré, sin reparo".

sábado, 8 de mayo de 2010

Cartas Literarias a una Mujer


En una ocasión me preguntaste: ¿Qué es la poesía?

¿Te acuerdas? No sé a qué propósito había yo
hablado algunos momentos antes de mi pasión por ella.

Mis ojos que, a efecto sin duda de la turbación que experimentaba, habían errado un instante sin fijarse en ningún sitio, se volvieron entonces instintivamente hacia los tuyos, y exclamé al fin: ¡la poesía... la poesía eres tú!

Yo aún tengo presente el gracioso ceño de curiosidad burlada, el acento mezclado de pasión y amargura con que me dijiste: ¿Crees que mi pregunta sólo es hija de una vana curiosidad de mujer? Te equivocas. Yo deseo saber lo que es la poesía, porque deseo pensar lo que tú piensas, hablar de lo que tú hablas, sentir con lo que tú sientes, penetrar por último en ese misterioso santuario en donde a veces se refugia tu alma, y cuyo dintel no puede traspasar la mía. (...)

viernes, 7 de mayo de 2010

Reseña del Artículo


ARTURO PÉREZ-REVERTE



Es este un artículo al más puro estilo REVERTIANO, es explícito y directo, y no se puede afirmar que sea sutil. Es una denuncia que Reverte lleva dentro y quiere soltarla. Es cierto que el artículo lo obtuve de manera casual, y aunque su procedencia está clara pues pertenece al suplemento cultural XLSEMANAL en su versión digital, su datación no lo está tanto. Pero, ¿a quién le importa?, nos encontramos ante un artículo que carece de temporalidad, pues se trata de un artículo de opinión, noticiable pero que no es noticia.

Además, debemos manifestar la importancia de la firma, pues debido al capital simbólico que el autor tiene (en términos de Pierre Bourdieu), se convierte en un artículo con un indudable tirón. Pérez-Reverte prestigia el tema tratado y lo pone de actualidad.

La forma “unos y otros” que utiliza el autor, nos sitúa ante un planteamiento distributivo, equitativo y distante. Además dicha construcción se hace recurrente a lo largo del texto.

“Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros”. De inocencia no tiene nada el artículo de Pérez-Reverte, aunque la alusión primera tenga que ver con Disney y los mundos del tío Gilito.

Su mordaz mensaje porta flechas envenenadas con fina ironía que arremete contra unos y otros. Igual que los apandadores intentan una y otra vez robar al tío Gilito, los políticos roban planes de estudios competentes, propuestas de formación dignas y todo ello de manera indolente, descarada y sin usar antifaz.

La imparcialidad de Reverte está presente, pues el reparto de cicuta se hace de manera proporcionada y atendiendo al principio de equidad; nadie se queda sin su ración, hay cicuta para unos y otros.

Se muestra duro Pérez-Reverte, está enfadado, indignado y lo demuestra en cada línea. Eso le honra. Un escritor prestigioso, comercial y popular, con la letra T en su sillón de la RAE, se podía dedicar a escribir y no polemizar, pero sin embargo se muestra, en este artículo, como un intelectual comprometido, alejado del conformismo y de la autocomplacencia. Arremete contra todo político que a su modo de ver ha contribuido negativamente a la educación, es más, cita explícitamente al Presidente. Esto le hace valiente.

Barcos con cargamentos de oro intelectual, territorios comanches donde poner sabor a educación, un húsar batallando por buenos planes de formación, maestros de esgrima, de gramática, de literatura e historia, una carta esférica donde se revela la verdad. Eso es lo que trae Pérez-Reverte, mucha calidad.

Hay quien sostiene que no es más culto el que mejor habla sino el que más registros domina (cita textual del profesor D. Ricardo Senabre en una de sus clases), y en eso Reverte es un pionero. Su artículo presenta un registro, ora culto, ora vulgar; y eso le hace de nuevo grande. El gusto periodístico como columnista está presente permanentemente en el texto. Se muestra ágil, rápido, irónico propio del lenguaje de periódico, pero sin abandonar los tintes literarios que engrandecen el artículo: eufemismos, referencias cultas y nombres de ilustres escritores como Quevedo, Cervantes o Machado. Eufemismos como agrafía, siendo ésta la incapacidad total o parcial para expresar las ideas por escrito a causa de una lesión o desorden cerebral. Referencias cultas como la Arcadia, ese paraíso perdido al que todos miramos y nadie encuentra.

Tiene Pérez-Reverte mucho de Larra en esta columna, y si no mucho, “algo”, pues refleja una situación que se da en la sociedad que le ha tocado vivir y le queda la pluma para intentar solucionarlo. Aunque los estilos son muy diferentes, el primero se muestra más directo y menos literario, el segundo más sutil y más retórico. Ambos reivindicativos, ambos inteligentemente irónicos y mordaces. En los dos casos se entremezclan técnicas periodísticas y literarias, dos mundos que tienen mucho en común.

Pérez-Reverte pone de manifiesto una realidad: ¿es que nadie echa de menos el BUP y el COU? El latín y el griego, a Salustio con La Conjuración de Catilina, a Virgilio con su Eneida. Estamos ante una espiral de deterioro, donde las generaciones venideras formadas en la ecuación para la ciudadanía nos sacarán de la mediocridad. La generación de Hanna Montana no echará de menos a los clásicos, sin embargo subirán el nivel del informe PISA (programa internacional para la evaluación de estudiantes). ¡Estamos salvados!

Dios tenga a buen recaudo a Góngora y a Gracián, también a Borges y a Cortázar. Que Cervantes se pudra en la estantería. No pasa nada, reinará Homer y su prole en una sociedad cada vez más necesitada.

LICENCIADO VIDRIERA